
Galería de Arte

La realidad
dentro de la realidad
El número 7 de
Foeminas está dedicado a la gran artista Remedios
Varo, una mujer que supo buscar otra realidad a partir de
la suya propia. Esta característica fue lo que en principio la
acercó y luego la diferenció del movimiento surrealista.
Remedios Varo supo forjarse un lugar dentro
de la historia del arte y de las vanguardias estético-políticas
muy a pesar de las bases machistas y patriarcales cristalizadas tanto
en el movimiento surrealista, como en la sociedad de su época.
Por eso, Remedios Varo merece un reconocimiento,
de su obra y de su trayectoria, que intentaremos exponer en estas páginas.
Su historia:
Remedios Varo
nació en el año 1908 en Anglés, provincia de Gerona.
Al igual que Maruja Mallo (Lugo 1909 -
Madrid 1995) y que Julia Minguillón
(Lugo 1906 - Madrid 1965), Remedios Varo
ingresó a la Real Academia de San Fernando donde culminó
sus estudios en 1930. Su padre, un ingeniero hidráulico, le enseñó
las técnicas de su oficio por lo que Varo
tuvo una relación temprana con el manejo del dibujo y la perspectiva.
Fue precisamente su padre quien la alentó para que ingresara
en San Fernando y por ello lo hace a la edad de quince años,
convirtiéndose en la primera mujer cuyo ingreso se registró
a tan corta edad. Por aquella época la artista sentía
una profunda admiración por pintores como El Bosco, El Greco
y Goya, pero será en el exilio mexicano donde su obra se identificará
abiertamente con la pintura de vanguardia como el surrealismo.
En el año 1930, Varo se casó
con Gerardo Lizarraga otro estudiante de la Academia con quien residió
en París y luego en Barcelona. En Barcelona, Varo
y Lizarraga se dedican a las ilustraciones publicitarias como forma
de ganarse la vida.
En 1935 la artista se separó de Lizarraga y se relacionó
con artistas de vanguardia con quienes integró el Grupo Lógicofobista,
interesados/as en una búsqueda estética "opuesta
a la lógica". En el año 1936 se realizó una
muestra en Barcelona del denominado Grupo Lógicofobista que tuvo
bastante resonancia entre los/las artistas de la época y despertó
el interés del movimiento surrealista cuyo epicentro se encontraba
en París. Es importante destacar que a nivel estatal se perfilaba
una de las épocas más trágicas y conflictivas de
la historia, encarnada en el levantamiento armado contra la República,
el desarrollo de la Guerra Civil y la dictadura franquista. Este sin
lugar a dudas no era un tiempo ideal para el arte. De esta manera, Remedios
Varo al igual que Maruja Mallo,
debido a su compromiso con la democracia y por su alineación
republicana, tuvieron que exiliarse. Ambas mujeres compartieron el mismo
destino, pero en dos países latinoamericanos distintos: Remedios
Varo logró refugiarse en México y Maruja
Mallo en Argentina.
El exilio mexicano:
En el año 36, el poeta Benjamin
Péret se presentó en la casa de Remedios
Varo en Barcelona con la finalidad de socorrer a los grupos antifascistas.
Es allí, donde los dos se enamoran y juntos marchan a París
en 1937, escapando del horror de la guerra.
Es el mismo Benjamin Péret quien introdujo a Varo
en el círculo de los surrealistas y le presentó a su líder
máximo André Breton.
Luego de la invasión nazi la pareja abandonó París
para exiliarse en México. Una vez establecida en México,
Remedios Varo realiza todo tipo de trabajos
para ganarse la vida, incluso logró forjarse un círculo
íntimo de amistades junto a otros/as exiliados/as políticos
quienes contribuyeron a afianzar su subsistencia. Este círculo
está integrado nada más y nada menos que por Esteban Francés,
Gerardo Lizarraga, Leonora Carrington,
Eva Sulzer, etc. Sin embargo, el grupo
se amplía con la influencia de otras y otros artistas e intelectuales
locales simpatizantes con la República Española y con
la resistencia antifascista en el mundo, entre ellos figuran: Octavio
Paz, Frida Kahlo, Diego Rivera, etc.
Este ambiente cultural y político marcó a la artista de
tal manera que pudo desarrollar una obra absolutamente particular y
no ligada a ninguna otra.
Remedios Varo mostró una diferenciación
estilística e ideológica notable con el surrealismo de
su época, logrando incluso diferenciarse de dos de sus contemporáneas
más importantes: Frida Kahlo (México
1910-1954) y Leonora Carrington (Inglaterra
1917). De la primera se diferenciaba porque el arte mexicano no admitía
la analogía con el arte europeo, por ese motivo Frida
Kahlo, a pesar de sus semejanzas estético-políticas
nunca se consideró una surrealista. En cuanto a Leonora
Carrington su obra fue emparentada con el surrealismo por su
relación afectiva con Max Ernst, uno de los más emblemáticos
integrantes del grupo. Carrington se ocupó
en no pocas ocasiones de desmentir que su obra fuera estrictamente surrealista.
En el caso de Remedios Varo y su relación
con el surrealismo se produce una notable injusticia que no le hace
honor a la historia. Varo fue surrealista
pero no en los términos formales, porque el movimiento de vanguardia
aún relegaba a la mujer a ser objeto y no sujeto del arte. Pero,
la diferencia sustancial es que Remedios Varo
creó un surrealismo propio a partir de una reflexión de
la realidad y su identidad de género.
Su obra:
La obra de Remedios
Varo presentó desde sus comienzos una característica
propia que la diferencia del surrealismo de su época. La distinción
fundamental radicó en que logró reunir el mundo de la
magia, de la alquimia, de las formas medievales con el mundo de la ciencia.
Lejos de realizar una crítica a la racionalización del
mundo como lo hizo el surrealismo tradicional; su obra estuvo centrada
en la convivencia armónica de ambos universos: el científico
y el mágico, como si los dos formaran parte siempre de uno solo.
De esta manera, Remedios Varo fusionó
su propia experiencia con la exploración racional de un verdadero
y sólido mundo de fantasía.
simpatía
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insomnio
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ruptura
|
mujer espíritu
|
Reconocimiento:
Remedios Varo
se separó de Péret en 1947 y partió a Venezuela
para cumplir con una expedición agrícola; paralelamente,
enviaba trabajos publicitarios para la empresa farmacéutica Bayer
en México, al mismo tiempo que colaboraba con el Instituto de
Malariología venezolano haciendo dibujos muy rigurosos de los
mosquitos transmisores de la malaria.
En 1949 regresó a México y continuó realizando
ilustraciones y diseños publicitarios por encargo y con la finalidad
del sustento económico.
En 1952 se casó con el político austríaco, refugiado
en México, Walter Gruen quien la convence para que abandone los
trabajos comerciales y se dedique exclusivamente a la creación
plástica.
En el año 1955 presentó su primera exposición colectiva
en una galería donde expuso cuatro obras: Roulotte,
Simpatía, El alquimista y Música
Solar. Al año siguiente presentó su primera exposición
individual que sería la antesala para su última individual
en 1962.
Remedios Varo murió en 1963, en
México.
El reconocimiento le llegó con un homenaje póstumo en
el Palacio de Bellas Artes en 1964 y con exposiciones individuales;
una en 1971 y otra en 1983 en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad
de México.
Micaela Fernández Darriba