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"Nunca hasta ahora las mujeres habían reflejado de manera colectiva el universo minero"
Benigno Delmiro Coto, catedrático de Literatura y especialista
en literatura minera, es el coordinador de "Cuentos de mujeres
sobre la mina", una antología de algo más de cien
páginas editada por la colección gijonesa "Máquina
de las palabras" y -¿Cómo surgieron estos cuentos mineros? -Fueron textos conseguidos en el discurrir de un curso de creación literaria convocado por la asociación cultural "Les Filanderes" el pasado 2005 y a instancias mías, que actuaba como coordinador de dicha actividad. -¿Se encontrará el lector con creadoras consolidadas o con promesas voluntariosas? -Al tratarse de creaciones obtenidas al calor de un grupo de trabajo en el que participaban personas a las que, en principio, sólo se les exigía la pasión por la lectura, el resultado son textos de muy variadas cualidades. -Bastantes de estos textos no hablan del rol de la mujer en el universo
minero. ¿No les era prioritario este aspecto, tratándose
de narradoras? -De las temáticas presentes en esos relatos, ¿cuáles destacaría? -El trabajo en el interior de la mina del que se derivan situaciones
repetidas de enfermedad profesional inevitable y accidentes provocados
por grisú, inundaciones, derrumbamientos o por el manejo de las
máquinas o de los barrenos; la vida cotidiana en el exterior
presidida por mil calamidades; la actitud ante las huelgas, convertidas
en el único recurso de los trabajadores para mejorar sus condiciones
de vida; el ánimo y circunstancias del minero que acude al trabajo
en el día anterior de su jubilación; la presencia personificada
del río Nalón; la represión policial; las cuitas
de los mineros que acudían con sus familias procedentes de otras
regiones españolas a la búsqueda de un mejor horizonte
económico para sus descendientes; las diferencias económicas
entre los grupos sociales; el fantasma del hambre que perseguía
a los más débiles; los testimonios laborales de los mineros
veteranos supervivientes; el papel decisivo de las mujeres como baluarte
familiar; el conflicto en el que desemboca la falta de respeto por las
diversas opciones sexuales; la irresponsabilidad del minero aficionado
al derroche; la evocación del líder sindical honrado e
idealista, víctima de la acción demoledora de la represión,
etcétera. -Me parece difícil acertar con rasgos que sean verdaderamente significativos y que permitan diferenciar de manera clara ambos enfoques, más allá de la riqueza en el matiz con la que se envuelve a alguno de los personajes femeninos protagonistas. -¿Qué aportaciones novedosas hay en los cuentos? -La novedad fundamental la constituye el mismo hecho de ser un libro
compuesto sólo por mujeres residentes en la cuenca del Nalón
que, aparte de sus ocupaciones diarias, se adentran en el mundo literario
para aportar su visión del mundo minero. Si se observa con cierta
perspectiva histórica, las mujeres trabajaron como obreras en
las minas, fueron la pieza básica en la reproducción de
la fuerza de trabajo de sus esposos y en el mantenimiento de la prole
o resultaron decisivas para sostener las huelgas... pero nunca, hasta
la fecha, habían empuñado palabra, pluma y tecla para
reflejar de manera colectiva el universo minero. Otra aportación
del libro es que permite, al tratarse de relatos breves, obtener una
síntesis rápida y atractiva de las diferentes maneras
de abordar los distintos motivos temáticos presentes en las grandes
obras que forman este particular canon o serie literaria minera. -No. Si a algún lector se le ocurriera pensar eso, de inmediato debería tener en cuenta que estas narraciones han nacido marcadas, al menos, por dos grandes retos: el tratar de representar una realidad en la que se ha vivido siempre y de la que cuesta tomar la distancia mínima para poder enhebrar el lenguaje literario más propicio; y, en segundo lugar, que el género elegido, el "microcuento" o "minificción", es un arte que posee unas reglas en verdad dificultosas. -El mundo de la mina como material narrativo no cuenta prácticamente con incursiones femeninas. ¿A qué cree que se debe este desamparo? -Las autoras que se han ocupado de las minas ofrecen textos muy relevantes: Concha Espina ("El metal de los muertos"), María Teresa León ("Liberación de octubre" y "La amada del diablo"), Dolores Medio ("Bibiana", "Celda común" y "Compás de espera"); Carmen Conde ("La rambla") y Josefina R. Aldecoa ("Historia de una maestra"). Tal vez esta contribución no esté muy alejada de la proporción en la que las mujeres han participado y participan en el acervo literario español. -¿Es la narrativa, frente a la poesía o el teatro, el
terreno apropiado para que la literatura actual ofrezca productos mineros?
http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp? |